En el taller lo repetimos casi como un mantra: antes de tocar un solo árbol hay que saber qué hay en el monte. Ese trabajo previo tiene nombre técnico y es la base de casi todo lo que hacemos en gestión forestal: el inventario forestal.
Te explicamos qué es un inventario forestal
Un inventario forestal es el levantamiento técnico que describe el estado real de una masa forestal: qué especies hay, cómo están distribuidas, en qué estado sanitario se encuentran y qué valores ambientales alberga la zona. El propio Inventario Forestal Nacional resume bien su objetivo: reunir el máximo de información posible sobre la situación, la naturaleza y la capacidad productora de los montes.
La diferencia es que, mientras el IFN trabaja a escala de país, en Biotorner hacemos inventarios a escala de finca: la información concreta que necesita un propietario, una empresa o una administración para tomar una decisión sobre ese monte en particular.
Qué datos recoge
Un inventario completo no se limita a contar árboles. Según el objetivo del proyecto, puede incluir:
- Composición y densidad de especies vegetales
- Datos dasométricos: altura, diámetro y volumen de madera
- Estado sanitario de la masa forestal
- Censos de fauna asociada: aves, mamíferos y quirópteros
- Cartografía de hábitats y especies protegidas
Cuándo hace falta encargar uno
No es un trámite que se pida por rutina. Un inventario forestal se vuelve imprescindible en momentos muy concretos:
- Antes de redactar un plan de ordenación o un plan de gestión forestal
- Para justificar una subvención forestal o agroambiental
- Como base técnica de un estudio de impacto ambiental
- Para diseñar y hacer seguimiento de una restauración ecológica tras un incendio
Sin un inventario fiable, cualquier plan de gestión se construye sobre suposiciones. Y las administraciones lo notan al revisar el expediente.
Cómo se hace en el terreno
El trabajo de campo se organiza en parcelas de muestreo repartidas por la finca, siguiendo metodologías reconocidas por la administración forestal. En cada parcela se mide, se identifica y se anota; después, esos datos se procesan para obtener tablas, cartografía y conclusiones aplicables a toda la superficie. Es un proceso lento, pero es precisamente ese rigor el que hace que el inventario resista una revisión administrativa sin problemas.
En Biotorner realizamos inventarios forestales y naturales adaptados al objetivo de cada proyecto, ya sea un plan de gestión, una subvención o el seguimiento de una restauración. Si necesitas conocer el estado real de tu monte antes de decidir el siguiente paso, consulta nuestro servicio de inventarios forestales y naturales.